El proyecto recoge dos actuaciones en Villalba de Perejil: la intervención en la ermita, situada fuera del núcleo urbano, y la ordenación de la plaza ubicada en el interior del pueblo, junto a la iglesia de San Cristobal.
En la ermita, la actuación se centra en la reconstrucción de la cubierta, desaparecida con el paso del tiempo, con el objetivo de proteger el edificio y recuperar su lectura original. La intervención se resuelve mediante el uso de materiales tradicionales, compatibles con la arquitectura existente, manteniendo como criterio principal la conservación de los muros actuales sin revestir, preservando su materialidad y carácter.
En el núcleo urbano, el proyecto aborda la ordenación de la plaza situada frente a la iglesia de San Cristobal, dando respuesta a las necesidades actuales del municipio. Se incorporan una zona de aparcamiento, un área de estancia y picnic y un recorrido de acceso a la iglesia, mejorando al mismo tiempo la conexión con las calles del entorno.
La propuesta se organiza a partir de un trazado orgánico que se adapta a la topografía y al uso del espacio, combinando superficies de árido compactado con recorridos de piedra que estructuran los itinerarios y delimitan las distintas zonas. Los materiales empleados, acordes con el contexto, refuerzan la integración del conjunto tanto en el paisaje urbano como en el entorno rural.










